Repsol YPF

Logo Repsol

Ruta

Estoy en: Inicio > ... > Vivienda > Reportajes > Seguridad en el hogar
Extintores siempre a punto
extintor

La compra de un extintor para el hogar es siempre una elección acertada. Pero antes de adquirirlo es recomendable informarse sobre su correcta conservación. Mantenerlo en perfecto estado y conocer su utilización apropiada son medidas que contribuirán a incrementar la seguridad en tu vivienda.


Antes de colocar un extintor en tu hogar, es importante conocer el mantenimiento que necesita, cómo y donde recargarlo -ya sea porque lo se ha utilizado o porque su carga ha caducado- y, sobre todo, el lugar más adecuado para situarlo.

El número de extintores que necesita un hogar viene determinado por el número de metros cuadrados que tiene la vivienda. Si es menor de 50-60 metros, un único extintor será suficiente. Si la casa es mayor o dispone de dos plantas, lo más aconsejable es que se instalen más, al menos uno por planta.

¿Dónde se colocan?
Los extintores han de estar en un lugar protegido de la luz directa del sol y alejados de las fuentes de calor: por tanto no deben estar cerca de la cocina. También la humedad excesiva los perjudica, por lo que el baño es otra de las habitaciones descartadas.

Para que cumpla su principal función debe estar en un lugar visible para que se pueda disponer de él en el momento que se requiera, -zonas de paso, como pasillos o escaleras-. Si se quiere disimular su presencia por razones de estética y decoración, todos los habitantes del inmueble deben conocer dónde encontrarlo. No hay olvidar que, en caso de utilizarlo, siempre será una emergencia, por lo que es preciso prevenir todas estas eventualidades.

El mantenimiento: sencillo y necesario
Para que el extintor se mantenga siempre en buen estado, requiere una revisión cada tres meses aproximadamente. Además, es necesario comprobar su estado de forma continua para detectar cualquier irregularidad que se haya producido:
- Observar si tiene alguna fuga o goteo, bien por una fisura del extintor o por un mal funcionamiento de la boquilla de descarga.
- Comprobar  el indicador de presión. La aguja del mismo debe estar situada entre los límites adecuados. Se suele mostrar en colores: rojo significa presión baja o incorrecta; verde presión normal.
- Verificar que las instrucciones de uso se mantienen claras y que no están ilegibles por el tiempo o la humedad.
- Revisar que las palancas de accionamiento y la boquilla de descarga están en perfecto estado. Cambiarlas inmediatamente si están deterioradas o que no están bien ancladas
en el extintor.
- Analizar si hay rastro de corrosión en todo el contenedor.
- Vigilar que nadie de la casa -principalmente si hay niños- han roto o manipulado los precintos de seguridad. Si es así, hay que cambiarlos, lo antes posible, para garantizar un perfecto funcionamiento cuando sea necesario.
- Cerciorarse de la fecha de caducidad de la carga.

Dos aspectos importantes
Cuando se usa un extintor, aunque no se haya terminado toda la carga que contiene, es necesario recargarlo. Existen numerosas empresas que facilitan estos trabajos a módicos precios.

Asimismo, todos los años hay que efectuar una revisión completa de aparato, ya que la carga ha podido dañarse por exceso de humedad o por carencia de ella. Las mismas empresas de carga pueden realizar estas revisiones periódicas. Eso si, dichas compañías han de cumplir la normativa general vigente y que ofrecer garantías a sus usuarios.

Cada cinco años el extintor ha de pasar por un retimbrado: una prueba de presión hidráulica, con la que se comprueba la estanqueidad y resistencia del recipiente. Tras las revisiones y el retimbrado, la empresa que suministra el servicio etiquetará el extintor, indicando cuándo deben llevarse a cabo las posteriores revisiones y retimbrados.

La duración máxima de un extintor -establecida por la ley- es de 20 años desde su fabricación. Pasado ese tiempo hay que adquirir uno nuevo.


1 de junio de 2004


Lo + leído

Acceso a Confianza online