Los ruidos de la calle o los procedentes de las vibraciones del inmueble impiden a menudo que podamos disfrutar de la tranquilidad necesaria en nuestra propia vivienda. Te ayudamos a encontrar soluciones para reducir el impacto acústico en tu hogar.
La protección frente al ruido es una de las cuestiones prioritarias en la actualidad en materia de construcción, que viene regulada en el Código Técnico de Edificación, y que obliga a las empresas a emplear materiales aislantes en todas las viviendas y a evitar las vibraciones del edificio con la aplicación de medidas dirigidas a reducir el impacto acústico del inmueble. Los pisos de nueva planta, por lo tanto, minimizan esta problemática ya que las directivas son de obligado cumplimiento. Sin embargo, si vivimos en piso antiguo o construido antes de la entrada en vigor del CTE (29/3/2007), debemos intentar disminuir el impacto acústico por nuestra cuenta, valorando exactamente cuáles son los aspectos sobre los que debemos actuar.
Si vas a reformar tu vivienda, piensa que el aislamiento acústico en tu hogar es una cuestión prioritaria, y plantéalo así a la empresa que hayas contratado, de forma que intervenga en profundidad en paredes, techos, suelos y puertas y ventanas. Las propuestas que pueden ofrecerte son muy variadas, y no resultan baratas contempladas de forma global, pero será una de las partidas que más satisfacciones te reportará en el futuro.
Identificar los puntos conflictivos
Si no vas a rehabilitar tu vivienda, lo primero que debes hacer es identificar con claridad la procedencia de los ruidos más molestos. Por una parte están los ruidos exteriores, procedentes de la calle y de los vecinos próximos, y por otra, están las vibraciones del inmueble (ascensor, equipos de climatización…) y de los aparatos de nuestro hogar (electrodomésticos, tecnología…).
Empieza ya a pensar en la importancia de contar con electrodomésticos y aparatos silenciosos. Muchas veces no somos conscientes de hasta qué punto se reduce el impacto acústico en la vivienda con equipos silenciosos, pero lo descubrirás tan pronto como te rodees de ellos. Cualquier aparato que presente la etiqueta de eficiencia energética con la letra A, disminuirá el impacto acústico en tu hogar.
La segunda parcela en la que debes fijarte es si tu vivienda está aislada correctamente, si las puertas y ventanas cierran bien y si debes actuar en concreto sobre algunas estancias en las que necesites protección frente al ruido originado por tus vecinos. En este caso, lo más conveniente es que lleguéis a un acuerdo entre los dos e insonoricéis las estancias oportunas con fibras minerales, como lana de piedra o fibra de vidrio, el material aislante más utilizado en Europa por su buena relación calidad/precio. Ten en cuenta que si no afrontáis la insonorización de las estancias entre los dos propietarios, el resultado no será óptimo.
Ventanas y puertas
Las puertas y ventanas son imprescindibles para lograr el adecuado aislamiento acústico en tu hogar. Si piensas en cambiar las segundas, opta por los modelos de doble acristalamiento con perfiles que cierren a la perfección. Si únicamente quieres afrontar mejoras en las actuales, lo más recomendable son las cintas adhesivas y burletes para puertas y ventanas comercializadas en ferreterías y centros de bricolaje. Existen infinidad de gamas para soluciones específicas de protección frente al ruido, el calor, el frío, el polvo, los insectos, etc. Consulta al profesional del punto de venta acerca de tus necesidades concretas y apuesta por una solución que refuerce también la eficiencia energética en tu vivienda. Con las cintas adhesivas y burletes, además de lograr el aislamiento acústico en tu hogar, puedes conseguir ahorros de hasta el 30% en las facturas de la calefacción y el aire acondicionado.
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