
Uso de inmuebles por turnos
El tiempo compartido o el uso de inmuebles por turno -el timesharing de los anglosajones- consiste en la adquisición de un derecho de uso temporal de un inmueble. Es decir, nadie compra dicho inmueble, sino que su compra se limita a un tiempo determinado, medido generalmente en semanas.
No se trata de multipropiedad, ya que nadie compra un inmueble. El
timesharing es la adquisición de un tiempo determinado para hacer uso de una vivienda. Es un nuevo concepto de alojamiento que está comenzando a imperar en la sociedad.
Todo bajo contrato Como en cualquier otra transacción comercial, en el
timesharing o alojamiento por turnos,
es necesario la existencia de un contrato. Veámos cuales son las condiciones que deben figurar en este documento y los aspectos a tener en cuenta:
- El contrato debe
estar redactado en el idioma de la persona que lo firma.
- Es necesario
leer todo el texto del contrato. Ante la más mínima duda, lo más recomendable es no firmar hasta que las incertidumbres queden completamente despejadas.
- En la letra pequeña del documento, el contrayente español debe
rechazar aquellas cláusulas de sometimiento de las partes a tribunales con sede fuera del país, en caso de litigio, debido a los altos costes que ello representa, entre otros motivos.
- Recuerde que las transferencias internacionales que demandan muchas empresas de este sector -por el hecho de tener sus sedes en otros países europeos-, representan
un sobrecoste en concepto de gastos bancarios a los usuarios españoles.
- La mediación de
un notario es una garantía de seguridad en el contrato. El fedatario público advertirá al interesado en caso de que el contrato esté redactado de forma incompleta. Eso puede suceder si faltan los siguientes conceptos: datos de identificación
del comprador y vendedor, naturaleza y descripción del inmueble, servicios de los que dispone (instalaciones comunes, recogida de basura, gastos de mantenimiento, alumbrado, etcétera), periodo de tiempo del disfrute, importe de los gastos comunes obligatorios, información sobre el procedimiento de resolución del contrato, fecha y lugar de la firma del contrato y el precio.
- El vendedor
no puede exigir a sus clientes ningún tipo de anticipo de pago mientras dure el plazo de reflexión y, puesto que nadie regala euros por pesetas, hay que conocer los gastos que esconde la operación, para así evitar sorpresas de mal gusto.
- Para curarse en salud, es buena idea incluir
una cláusula en la que se indique que no existen más gastos de los que ya aparecen en el contrato. Las asociaciones de consumidores recomiendan que se exija al promotor que muestre al futuro usuario toda la documentación, tales como los poderes de la persona que va a firmar en nombre de la empresa, el certificado del Registro de la Propiedad de que el inmueble está acabado y pertenece a esa empresa, por ejemplo.
¿Cuánto cuesta?
El precio de esta modalidad turística depende de dos variables básicas:
la duración del tiempo contratada y la época del año. También influyen las características del apartamento o la zona geográfica en la que se encuentre. Para enriquecer esta oferta, las organizaciones que promueven este sistema cuentan con un sistema de intercambio de derechos de uso que permiten a los propietarios de tales derechos canjear la estancia por otra, de similar valoración, en otro país distinto.